Foto de Carlos Sánchez Mato

Las consecuencias de aprobar el Plan Económico y Financiero (PEF)

La decisión de seis concejales y concejalas de Ahora Madrid, tres de nuestra organización Izquierda Unida, de no respaldar el Plan Económico y Financiero que se presentó a votación en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid el lunes 18 de diciembre, y que le ha costado el cese como Delegado de Economía y Hacienda al concejal Carlos Sánchez Mato, no es ninguna decisión tomada a la ligera. No ha habido ningún debate organizado entre los activistas que respaldan y hacen posible Ahora Madrid que les permitiera contrastar los distintos puntos de vista y decidir, algo que sí reclamó Izquierda Unida. Frente a los argumentos de quienes respaldan el sí a PEF, estos son los de quienes rechazamos esta medida.

“La prioridad es que Montoro retire sus manos de las cuentas de Madrid”

– Este Plan Económico y Financiero (PEF) supone de hecho aceptar la aplicación de la política de recortes que quiere Montoro, que buscan impedir que AM pueda aplicar ningún cambio significativo en la ciudad por falta de dinero. Aceptando eso, la Alcaldesa y el Gobierno de Ahora Madrid quedan atados de pies y manos con Montoro. Y no garantiza que no vuelva a intervenir.
– Lo único que puede apartar las manos de Montoro del Ayuntamiento de Madrid es contar la verdad a los vecinos y vecinas, pelear con todos los medios de que se dispone, y llamar a la movilización.

“El PEF no va suponer recortes”

– Sí supondrá recortes. concretamente de 552 millones, casi un 13% del presupuesto, detallado de la siguiente manera:
– 20 millones menos en Personal, lo que compromete los acuerdos alcanzados con los sindicatos y la descentralización de competencias hacia las Juntas de Distrito.
– Unos 80 millones menos de gasto en bienes y servicios públicos.
– 100 millones menos en transferencias corrientes: ayudas sociales, subvenciones, etc.
– 250 millones menos en inversiones, pues este capítulo pasa de 350 a 101 millones. Y, dado que hay que pagar una sentencia heredada de la época del PP, el gasto final en inversiones se quedará en 39 millones. Eso deja al Ayuntamiento con menos capacidad de inversión que en el peor año de la crisis, menos que ningún gobierno del PP (triste récord), y supone renunciar a los esfuerzos de dos años para realizar equipamientos y viviendas públicas.
– 80 millones menos en transferencias de capital, lo que afecta a las ayudas para rehabilitación de vivienda, las adaptaciones geriátricas, la renovación de la flota de la EMT, etc.
– 6 millones menos para hacer frente a contingencias e imprevistos.
– 14 millones menos debido al ahorro conseguido en gastos financieros, pero que no se utilizarán para nada útil, solo se descontarán.
– Se dice que no va a haber recortes del gasto social, pero el mero hecho de que se recorte el gasto en transferencias corrientes (en 100 millones), implica necesariamente recortes en gasto social (un gasto que está repartido en varios capítulos).
– Subida de impuestos directos, indirectos y tasas por casi 100 millones de euros, lo cual perjudicará a las rentas más bajas. El gobierno de Ahora Madrid, hasta ahora, había subido los impuestos a las rentas más altas, y se lo había bajado a la inmensa mayoría, dentro de los márgenes que le permiten las competencias municipales. La subida de los ingresos y la bajada de los gastos provocará un incremento del superávit de unos 650 millones de euros que se irán al pago extraordinario de deuda. Simplemente se regalará a los bancos.

El recorte se va a suplir con los remanentes del año 2017 y el uso de IFS

– Las IFS, sus propia existencia y sus normas de funcionamiento, se deciden con la aprobación de los presupuestos generales del Estado. Es decir, su posible disponibilidad o no, está en manos de Montoro, que ha demostrado sobradamente su empeño en ahogar las finanzas del consistorio.
– Aún en el caso de que se aprobasen con las mismas condiciones que en años pasados, su uso es tan limitado que sólo permitiría emplearse en obras menores, que de ninguna manera compensarían el recorte.

El PEF permitirá poner en marcha cientos de obras y actuaciones que Montoro había parado

– Es una verdad a medias, todas esas obras y actuaciones son Inversiones Financieramente Sostenibles (IFS) y la mayoría están pendientes de trámite, lo que implica que, dado el poco tiempo que queda para terminar el año, se quedarán sin hacer. Además, por su propio carácter, las IFS son siempre obras y actuaciones menores, con lo que este PEF supone la renuncia a hacer obras y actuaciones de envergadura.
– Lo que va a suceder, es que la mayoría de los más de 120 millones que ahora tiene paralizada la Delegación del Gobierno, no se van a poder ejecutar e irán a anticipar deuda a la banca.

No había alternativa a aprobar el PEF porque si no, nos intervenían el ayuntamiento

– El Ayuntamiento ya está “intervenido” por el Ministerio de Hacienda, que pide informes de cumplimiento de la “regla de gasto” todas las semanas, cuando lo normal es hacerlo cada tres meses.
– Sí había alternativa y era no hacer ningún PEF ahora, que es la alternativa que defendieron nuestros concejales en el Gobierno municipal. Este año, por la enorme presión del Ministerio, se estaban tomando medidas que, con una alta probabilidad iban a suponer el cumplimiento de la regla de gasto, con lo que no habría ninguna obligación legal de hacer un nuevo PEF. Eso hubiera permitido aprobar un presupuesto sin recortes en febrero-marzo de 2018 (dado que se ha prorrogado). Y sería en febrero de 2019, cuando se liquida el presupuesto, cuando el Ministerio habría revisado el cumplimiento o no de la regla de gasto.
– Incluso en el caso de que no hubiéramos cumplido la regla de gasto en 2017, podríamos haber esperado a la liquidación en marzo-abril de 2018 para presentar una propuesta de nuevo PEF. En cualquier caso, no había ninguna necesidad de hacerlo ahora.
– Por supuesto, ambos escenarios implicaban seguir levantando obstáculos legales a la pugna contra una actuación injusta del Gobierno Estatal y permitían ganar tiempo a la espera de que las iniciativas legislativas en el Congreso pudieran dar frutos y modificaran la regla de gasto, o que las reclamaciones judiciales contra el Ministerio de Hacienda por una aplicación injusta de la ley, dieran sus frutos.
– La modificación de la regla de gasto podría no llegarse a aplicar nunca, porque el Gobierno encontrara la forma de atrasar sine die su aplicación, aunque la apruebe el Congreso (no sería el primer caso). Pero eso sólo sería un argumento más a favor de no aprobar ahora el PEF, para ganar cuánto más tiempo se pueda sin hacer recortes.
– Y, respecto a las reclamaciones en los tribunales, en la medida que se retiran se pierde la posibilidad de ganarlas y demostrar que el Gobierno del PP se está saltando la ley.

Conclusiones

El PEF supone claudicar ante las exigencias de Montoro, que ya no necesita mantener la intervención porque ha conseguido lo que quería: imponer recortes que impidan cumplir el programa de Ahora Madrid. Así esperan que AM fracase en las próximas elecciones, impidiendo de facto grandes cambios en la ciudad, en las dotaciones sociales, cerrando el grifo del dinero.
No había necesidad de aprobar ahora el PEF. Como mínimo se podría haber pospuesto hasta mayo, y, con muy alta probabilidad, hasta 2019. No teníamos la obligación de limitarnos a gestionar la miseria, teniendo alternativas legales.
– Tomando esas medidas, ganábamos un tiempo precioso para hacer lo único que realmente puede echar atrás los planes de Montoro, explicarle a los vecinos y vecinas qué quiere hacer el PP con su dinero, contándoles la realidad de la situación, y llamándoles a la movilización.
Es inadmisible el cese del Concejal de Hacienda Carlos Sánchez Mato, precisamente por su empeño en ser coherente con el programa de Ahora Madrid, tratando de que la prioridad del gasto en el Ayuntamiento de la ciudad fuera el gasto social y la inversión en los barrios, frente a la habitual inversión faraónica y las privatizaciones del PP.
Un tema de este calado debería haber sido objeto de debate y decisión entre todos los activistas que hicieron posible la candidatura de Ahora Madrid, asociaciones de vecinos, sindicatos de clase, colectivos sociales, y a haberse sometido a refrendo. Izquierda Unida, aunque estuviera en desacuerdo, habría aceptado lo que así se decidiera. Por eso propusimos que se aplazase la decisión y se llevara a cabo una consulta. A pesar de que ya está aprobado, este tema debe debatirse y someterse a decisión, pues encierra conclusiones determinantes para que se puedan empezar a cambiar de verdad la situación en nuestros barrios y en el conjunto de la plantilla municipal.
El gobierno de Ahora Madrid debe volver a ser leal con su programa electoral y plantear unos presupuesto de 2018 acordes con los recursos disponibles y las necesidades reales, sin recortes. Defendemos la unidad para seguir luchando contra los recortes del PP, no para aplicarlos, pues si lo hacemos nos inhabilitamos para defender los intereses de la mayoría de la población, de la clase trabajadora en particular. Llamamos a la alcaldesa y a los concejales y concejalas que la respaldan a rectificar, a no rendirse, y a ponerse al frente de la lucha contra los recortes.

 

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